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sábado, 7 de marzo de 2015

Lenguas de gato

La receta que os propongo hoy es un clásico de la repostería. Estas pastas deben su nombre a su forma, estrechas y alargadas y un poquito rasposas que nos puede recordar a la lengua del felino en cuestión.


Las lenguas de gato son las pastas perfectas para acompañar postres como unas natillas, un mousse de chocolate o una macedonia de frutas. Pero también para darle un toque dulce al momento del té o café en la sobremesa. Yo me decidí por esta segunda opción y por eso les añadí en pequeño baño de chocolate.


Se trata de una receta muy sencilla y con ingredientes que solemos tener en casa, perfecta para cuando te dé un arrebato repostero como a mi me pasó el sábado pasado. La masa se compone básicamente de harina, clara de huevo, azúcar y mantequilla. Quienes seguís más o menos el blog ya sabéis que siempre que puedo evito la lactosa en mis recetas así que, una vez más, sustituí la mantequilla por margarina Artua sin lactosa. No sé como estarán con mantequilla, porque no las he probado a hacer, pero viendo el éxito que han tenido estas creo que no las desmerecen.


Lenguas de gato, para unas 60 pastas
(basada en las Langues de chat de Ladurée)
  • 125 g margarina Artua sin lactosa
  • 160 g azúcar glas
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla (lo podemos sustituir por azúcar vainillado)
  • 2 claras de huevo
  • 160 g harina de repostería
  • chocolate al gusto para decorar (yo usé Cobertura negra para repostería de Valor) 

Precalentamos el horno a 160 ºC con aire.
Batimos la margarina hasta que quede cremosa y con una consistencia homogénea. Añadimos el azúcar glas y continuamos batiendo a velocidad baja hasta que quede bien incorporado. A continuación, añadimos el extracto de vainilla, cuando esté bien integrado vertemos las claras de huevo. Batimos esta mezcla hasta que queden todos los ingredientes perfectamente integrados. Tamizamos la harina y la incorporamos a la mezcla. Removemos con una cuchara de madera hasta obtener una masa homogénea.

Preparamos la manga pastelera con una boquilla lisa de unos 5-7 mm, si no tienes boquilla también puedes hacer un pequeño corte en la manga, no es necesario que las tiras queden perfectas en este momento ya que será en el horno cuando se expandirán y cogerán forma. Forramos la bandeja del horno con papel vegetal y formamos tiras con la masa de unos 6-7 cm de largo, tenemos que dejar espacio entre ellas ya que al hornearse se aplanarán y aumentarán su tamaño. Horneamos unos 10 minutos o hasta que adquieran un tono dorado. Una vez horneadas las sacamos y dejamos enfriar en la bandeja, cuando están frías se despegan del papel con mucha facilidad.

Ahora ya podemos darles la cobertura de chocolate. Derretimos el chocolate al baño maría y las bañamos en él o lo vertemos por encima, esto va un poco al gusto. Lo único a tener en cuenta es que el chocolate no debe estar ni muy frío ni muy caliente cuando hagamos esto ya que si no se volverá blanquecino cuando enfríe pero estará delicioso igualmente.


¿A que es muy sencilla? Os animo a hacerla y a que me contéis el resultado. Además, es de esas recetas que anima porque en muy poco tiempo tienes muchísimas galletas y porque aunque llenes una caja ves como van desapareciendo casi sin darte cuenta.

Feliz y dulce semana, besicos!

M.

domingo, 21 de septiembre de 2014

Tarta de limón y chocolate. Hoy celebramos el ¡¡2º cumpleaños del blog!!

Hoy en Las piruletas son rojas estamos de celebración, ¡¡es nuestro feliz 2º cumpleaños!! y para celebrarlo hoy os traigo una deliciosa tarta de limón y chocolate

Quiero empezar dándoos las gracias por continuar ahí un año más, por visitar mi blog, por dejar vuestros comentarios (aunque no sean muchos me hacen muchísima ilusión), por intentar hacer las recetas y por mil cosas más que seguro recordaré en un rato. 


Creo que fue una buena idea comenzar con esta aventura de Las piruletas son rojas el día del cumpleaños de mi madre,
 ¡Felicidades mamá!
tengo la excusa perfecta para hacer una tarta, tengo quien sople las velas y, además, tenemos con quien compartirla. 

Después de dos años, os habréis dado cuenta de mi gusto por las recetas sencillas y, para esta ocasión, no iba a ser diferente porque que sean sencillas no significa que sean menos deliciosas. También suelo utilizar ingredientes fácilmente a nuestro alcance, aprovechando siempre que puedo para incluir alguno de los frutos que nuestros amigos los árboles nos ofrecen: en este caso mi querido limón.


Hace tiempo que sigo a Manuela de Passión for baking, todo lo que hace tiene una pinta estupenda y sus presentaciones son extraordinariamente bonitas. Todavía no me había atrevido con ninguna de sus recetas y, para esta ocasión, opté por inspirarme viendo su blog. Me conquistó su Oreo Lemon Pie, aunque la he variado muchísimo ya que como viene siendo habitual la primera premisa para esta tarta de cumpleaños es que fuese sin lactosa. 

En vez de galletas oreo para la base he optado por hacer yo misma la galleta de base, para el relleno he utilizado nata vegetal y la he cubierto con merengue. El resultado: espectacular.


Tarta de limón y chocolate (sin lactosa)

Para la base
  • 160 g harina
  • 100 g cacao puro en polvo
  • 1/2 cucharadita bicarbonato
  • una pizca de sal
  • 60 g margarina Artua sin lactosa
  • 100 g azúcar moreno
  • 1 huevo

Para el relleno de limón
  • 115 ml zumo de limón
  • 2 cucharaditas de ralladura de limón
  • 75 g azúcar
  • 2 huevos
  • 4 yemas 
  • 60 g margarina Artua sin lactosa
  • 500 ml nata vegetal para montar (yo he utilizado Ambiante)

Para el merengue
  • 4 claras
  • 120 g azúcar
  • 1/4 cucharadita vinagre de manzana
Comenzamos preparando la base de galleta. Precalentamos el horno a 180ºC.
Batimos la mantequilla con el azúcar hasta que quede una mezcla homogénea. Añadimos el huevo asegurándonos que quede bien mezclado. A continuación, añadimos el cacao, cuando esté bien incorporado vamos añadiendo la harina con el bicarbonato y la sal, previamente tamizado, poco a poco. La cantidad de harina es un poco variable, podríamos decir que añadimos hasta que admita, es decir, si la hemos echado toda y todavía está muy pegajosa la masa añadiremos más o si por el contrario, aunque no la hayamos puesto toda, vemos que ya está con la consistencia adecuada no pondremos más. Amasamos hasta formar una bola. La extendemos sobre el molde que vayamos a utilizar (previamente engrasado) y la metemos 15 minutos al congelador. Pasado este tiempo la hornearemos durante 10-12 minutos a 180ºC. La reservamos hasta que se enfríe completamente.

Seguimos con el relleno de limón. Comenzamos preparando el lemon curd (pasta de limón). Esta pasta es muy utilizada en repostería. Se puede usar tanto para rellenar macarons como cupcakes y hay quien se la come a cucharadas. Una vez preparada la podemos guardar en el frigorífico hasta 2 semanas aunque en esta ocasión usaremos toda la medida para el relleno.
Ponemos el zumo de limón, la ralladura, el azúcar, los huevos y las yemas (las claras las reservamos para el merengue) en una cazuela al baño maría, procurando que la base de la cazuela o los huevos se cocerán antes de que se haya mezclado todo bien, y vamos removiendo con una espátula o cuchara de madera hasta que se espese quedando una pasta fina y homogénea (puede tardar casi 20 minutos en espesar así que no desesperes). Retiramos del fuego y añadimos la margarina removiendo hasta que quede bien mezclada. 
Una vez la pasta esté fría completamente, montamos la nata, para que nos sea más fácil podemos meter tanto la nata como el bol donde la vayamos a montar unos 10 minutos en el congelador. Mezclamos cuidadosamente la pasta de limón con la nata (yo le he añadí unas gotas de colorante amarillo para que tomara un poco de color)
Rellenamos la base, que ya estará bien fría, con nuestro relleno y la dejamos en el frigorífico al menos 5 horas, mejor toda la noche.

Antes de servir, preparamos el merengue. Batimos las claras, cuando comiencen a montarse añadimos el azúcar poco a poco en forma de lluvia y el vinagre, seguimos batiendo hasta que queden bien firmes (yo las batí durante bastante tiempo porque siempre tengo miedo de que se bajen luego y resultó bien). 

Una vez listo el merengue lo ponemos sobre el relleno de limón y decoramos al gusto. He utilizado un festivo confetti comestible, que se note que estamos de celebración.


Nada más que deciros salvo un enorme ¡¡¡MIL GRACIAS!!! por estos 2 años.


¡Espero que os guste y os animéis a hacerlo!

Feliz y dulce semana, besicos!

M.

lunes, 10 de febrero de 2014

Galletas doble chocolate, ¡superchocolateadas!

Tras una ausencia de casi tres meses, qué rápido pasa el tiempo, estoy otra vez por aquí y esta vez he vuelto para quedarme y publicar una receta nueva cada semana, a ver si lo consigo y las circunstancias no me lo impiden, jeje. 
De nuevo traigo una receta sencillísima pero que entrará rápidamente entre vuestras favoritas si sois amantes del chocolate como es mi caso.


La masa resultante es muy fácil de trabajar a temperatura ambiente, al enfriarse el chocolate le da la "dureza" necesaria para extenderla fácilmente con el rodillo y poder cortarlas fácilmente.


Las he hecho con forma de estrella porque tenía la necesidad de estrenar unos preciosos cortadores de estrella que me regalaron mis arquitectillos junto a Piruletina, ayudante de honor y mascota del blog. 
Gracias ¡arquitectillos!


Galletas doble chocolate, unas 30 pequeñas

25 g mantequilla sin sal
250 g chocolate negro, superior al 70%
1 huevo
100 g azúcar moreno
1/2 vaina de vainilla, la partimos por la mitad y extraemos las semillas
50 g harina
1/4 cucharadita levadura (tipo Royal)
1/4 cucharadita sal

Precalentamos el horno a 170ºC
Comenzamos rallando el chocolate, tarea necesaria pero farragosa. Una vez rallado derretimos la mitad del chocolate (unos 125g) junto con la mantequilla, podemos hacerlo en el microondas o al baño maría, removiendo todo el tiempo y con cuidado no se separe la parte grasa de la mantequilla. Aparte batimos el huevo con el azúcar y las semillas de vainilla hasta que queden bien mezclados. Añadimos el chocolate a esta mezcla, batiendo a velocidad baja hasta que quede una masa homogénea. Tamizamos la harina junto con la levadura y la sal en otro bol, la añadiremos en tres veces a la mezcla anterior mezclando bien tras cada adición, también iremos limpiando los laterales del bol con una espátula para que se mezcle todo bien. Por último, añadimos el chocolate que teníamos reservado desde el principio y lo mezclamos con la espátula hasta que quede disperso en la masa.
Extendemos la masa con un grosor de unos 4 mm y la cortamos con nuestro cortador favorito, las hice con forma de estrella pero si se hacen de corazón nos pueden servir para San Valentín que ya está a la vuelta de la esquina. 
Las ponemos en la bandeja del horno, cubierta con papel vegetal, dejando hueco entre ellas ya que crecerán un poquito. Horneamos 10 minutos y ¡listo!


Os animo a que probéis esta receta, es sencilla de hacer y están riquísimas y como son galletas aguantan bastante bien si las guardamos bien, son perfectas para sorprender a visitas inesperadas. No puedo decir cuánto aguantan exactamente porque tenerlas en casa es una tentación y se terminan comiendo en menos de una semana. 

¡Espero que os guste!

Feliz y dulce semana, besicos!

M.

P.D.: Solo recordaros que estoy participando en los Premios 20blogs del diario 20minutos y que podéis votarme aquí http://lablogoteca.20minutos.es/las-piruletas-son-rojas-34013/0/ si os apetece. También tenéis el enlace en la parte de arriba a la derecha en el blog. Sé que no tengo posibilidades pero me hace ilusión ver que tengo votos.. Gracias ;)

lunes, 25 de noviembre de 2013

Cupcakes de café y chocolate

Hoy traigo una receta sencillísima pero no por ello menos rica. De hecho, creo que es el bizcocho más chocolateado, tierno y esponjoso que he probado hasta ahora. 


Un viejo truquito que he usado muchas veces en mis bizcochos de chocolate consiste en añadir una cucharadita de café en polvo instantáneo, vamos, el Nescafé de toda la vida, para potenciar el sabor a chocolate y funciona, vaya si funciona. En el bizcocho de estos cupcakes apenas se aprecia el sabor a café pero, sin embargo, tienen un intensísimo sabor a chocolate.
En la textura, tremendamente esponjosa, me recordó un poco al de Guinness y no es descabellado, tienen en común que llevan una mayor cantidad de componente líquido, en el primero cerveza y en este café.


Para los bizcochos adapté una receta de Sweetapolita (blog bonito donde los haya) aunque la he variado bastante y ha terminado siendo muy diferente de la original. 
Los quería sin lactosa así que sustituí la leche del buttermilk por leche de soja y la mantequilla por aceite de girasol. 


Ya había hecho antes esta receta para estrenar mi molde de bundt (pero voló y no me dio tiempo a fotografiar) y me encantó, por eso la quise repetir y así poder compartir la receta. Si decidís hacerla como cupcakes os aconsejo que uséis cápsulas muy resistentes, la mezcla queda muy muy líquida y empapa la cápsula, quedando casi imperceptible su dibujo.

Para decorarla hice un glaseado de café y rallé un poco de chocolate negro por encima, más fácil y rápido ¡imposible!

Cupcakes de café y chocolate, para unos 12 cupcakes
  • 100 ml aceite de girasol
  • 30 g cacao en polvo sin azúcar (yo uso el de lata de Valor)
  • 1 cucharada de café en polvo instantáneo disuelto en 80 ml de agua (caliente, por supuesto)
  • 200 g azúcar moreno
  • 120 ml leche de soja
  • 1 cucharada de vinagre de vino blanco
  • 2 cucharaditas de extracto de vainilla
  • 1 huevo (a temperatura ambiente)
  • 125 g harina (tamizada)
  • 1/2 cucharadita de bicarbonato
  • una pizca de sal
Para el glaseado de café
  • 150 g azúcar glas
  • 1 ó 2 cucharadas de café, al gusto (se puede hacer con café instantáneo pero yo puse la cafetera) 
Precalentamos el horno a 180 ºC (160 ºC si es con aire)
Ponemos la leche de soja con el vinagre para hacer el buttermilk, mezclamos bien y reservamos, con 5-10min bastará para que se haga, quedará con un aspecto de leche cortada. En una cazuela, ponemos el aceite al fuego y añadimos el cacao, removemos con varillas hasta que quede bien mezclado. Retiramos del fuego y lo pasamos al bol de la batidora, añadimos el café, que estará todavía caliente, y batimos bien. Sin dejar de batir, vamos añadiendo el azúcar, el buttermilk, la vainilla y el huevo a la mezcla de cacao y batimos hasta que quede perfectamente incorporado, quedará en mezcla muy líquida y fina. Aparte, tamizamos la harina junto con el bicarbonato y la sal, lo añadiremos a la mezcla de cacao de una vez y batiremos bien hasta que se incorpore completamente y quede una masa homogénea.
Repartimos la mezcla final en los papelitos para magdalenas llenándolos 2/3 y  horneamos unos 20 minutos o hasta que el palillo salga limpio. Los dejaremos enfriar unos 5 minutos en el molde y luego los pasaremos a una rejilla para que terminen de enfriarse evitando condensaciones.

Para el glaseado batimos con las varillas el azúcar con el café todavía caliente hasta que quede fino. Lo vertemos sobre los bizcochitos, yo me ayudé de un biberón de cocina.
Por último, para darles un toque aún más chocolateado, rallamos un poco de chocolate negro por encima.


Os animo a que probéis esta receta, es muy rápida de hacer y el resultado es espectacular.

¡Espero que os guste!

Feliz y dulce semana, besicos!

M.

lunes, 17 de junio de 2013

Magdalenas de naranja y chocolate

Hoy os propongo otra receta sencilla pero deliciosa. De nuevo vuelvo a los cítricos (es lo que tiene que en tu casa siempre haya naranjas y limones recién cogidos del árbol), pero esta vez, aunque en las fotos de las magdalenas no se aprecie, la protagonista es la naranja.


Y es que me estoy aficionando a esto de mezclar sabores, cosa de la que hasta hace bien poco renegaba. Uniendo la naranja y el chocolate no descubro nada. La pareja naranja y chocolate ya es todo un clásico y no es por casualidad, hacen una combinación perfecta.


Para la receta tomé como base la de Chocolate-Orange Cupcakes del libro Cupcakes from the Primrose Bakery  pero la he cambiado lo suficiente como para que haya quedado totalmente distinta. Además, esta vez, no he puesto cobertura. Las quería más ligeras, quería magdalenas. También quería que la naranja fuera la protagonista absoluta de la receta. Para ello, en vez de rallar la piel y añadirla, como hacemos habitualmente, la corté en daditos con la piel y todo y lo añadí a la masa tal cual. 


El resultado me encantó, el sabor de la naranja destaca sobre el chocolate y los trocitos de naranja era. como gominolas sorpresa.. mMMmmMmm
Entre mis conejillos de indias hubo opiniones dispares en cuanto a los trocitos de naranja porque respecto al bizcocho la opinión fue unánime: ¡deliciosas! No a todo el mundo gustan las frutas confitadas (sí, parecían confitadas) y cuando les aparecía un trocito lo quitaban (yo me encuentro en este grupo salvo con la naranja, es mi excepción) pero a los que les gustan les encantó. Y la masa quedó extremadamente esponjosa, creo que de las que más me han quedado. Las repetiré sin duda.

Magdalenas de naranja y chocolate (para unas 12 magdalenas)
  • 80 g chocolate negro para fundir
  • 80 ml aceite de oliva
  • 175 g azúcar
  • 1 naranja (media cortada en trocitos y el zumo de la otra mitad)
  • 2 huevos
  • 185 g harina
  • 1/2 cucharadita bicarbonato 
  • 1/2 cucharadita levadura química (tipo Royal)
  • 1/2 cucharadita sal
  • 1 cucharada leche (yo la puse de soja para hacerlas sin lactosa pero esto va en gustos)
  • gotas de chocolate
Precalentamos el horno a 180 ºC (160 ºC si es con aire)
Troceamos el chocolate y lo derretimos en el microondas o al baño maría, con cuidado no se nos vaya a quemar, y lo dejamos enfriar. Batimos el aceite con el azúcar hasta que quede bien incorporado. Añadimos los huevos uno a uno sin dejar de batir. Cuando esté bien incorporado añadimos el chocolate que hemos derretido antes. Tamizamos el harina con la levadura, el bicarbonato y la sal. Ponemos el zumo de naranja en un recipiente, le añadimos la cucharada de leche y lo mezclamos. Añadimos un tercio de la mezcla de harina a la mezcla del chocolate y batimos hasta que se incorpore totalmente, entonces añadimos un tercio del zumo y seguimos batiendo hasta que quede perfectamente incorporado. Volvemos a repetir estos pasos hasta que hayamos incorporado todo el harina y todo el zumo. Ahora es cuando añadimos los trocitos de naranja, lo mezclamos bien y, en este caso, las gotas de chocolate también, esto va en gustos, yo puse menos cantidad de chocolate inicial porque conté también con el que luego le añadiría con las gotas.
Repartimos la mezcla final en los papelitos para magdalenas llenándolos 2/3 y por último ponemos algunas gotas de chocolate también por encima. 
Horneamos unos 20-25 minutos o hasta que el palillo salga limpio. Los dejaremos enfriar unos 5 minutos en el molde y luego los pasaremos a una rejilla para que terminen de enfriarse evitando condensaciones.

Fácil y sencilla ¿verdad? 



Creo que cogí para la foto la que más gotas llevaba!! lo mejor de hacer las fotos.. zamparte el trozo que quitas.. ¡qué rica estaba!


¡Espero que os guste y os animéis a hacerla!


Feliz y dulce semana, besicos!

M.

martes, 26 de marzo de 2013

Guinness Chocolate Cake para el Happy Lola's B-Day!

Cuando vi esta receta en Retro Cake se creó en mi interior una necesidad imperiosa de hornear, llevaba tiempo sin hacerlo y esta tarta me pareció deliciosa incluso sin haberla probado y cuando vi que la receta estaba tomada de un libro de The Hummingbird Bakery sabía que no fallaría. 
Por otra parte, el 17 de marzo siempre estamos en plena celebración fallera e ir a por una Guinness y conseguir tu gorro de Saint Patrick's Day ya se está convirtiendo en tradición de unos años a esta parte, gracias a un amigo alemán que nos enseñó que las fallas y la cerveza están muy unidas, jeje. Además, también era el cumpleaños de una amiga a la que le encanta esta cerveza y siempre que vamos a un irlandés se pide una Guinness, me acordé de ella en cuanto lo vi. 


Últimamente intento buscar "excusas" para hacer dulces, es decir, los hago cuando sé que se van a comer y, a poder ser, repartir que si no termino comiéndomelos yo y quien vive conmigo y no es plan. En esta ocasión, creo que tenía suficientes excusas y motivos para hacerla: sería un regalo estupendo para Lola, celebraríamos St. Patrick y la tarta se acabaría en el cumple.. 3 en 1! genial!!


En la apariencia de esta tarta se busca una cierta similitud con la cerveza Guinness. 
Está formada por un bizcocho de chocolate y cerveza negra, combinación sorprendentemente deliciosa, queda extremadamente esponjoso y el punto de amargo que le deja la cerveza realza un poco más si cabe el chocolate.. ¡¡buenísimo!! y se cubre con una crema de queso que haría las veces de la espuma de la cerveza. Tenéis que probarla porque el resultado de todo el conjunto es espectacular.


Guinness Chocolate Cake (para unas 12 personas)
(receta tomada de Retro Cake)
  • 250 ml cerveza Guinness
  • 250 g mantequilla sin sal a temperatura ambiente
  • 80 g cacao en polvo sin azúcar
  • 400 g azúcar
  • 2 huevos
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • 280 g harina
  • 2 cucharaditas de bicarbonato
  • 1/2 cucharadita de levadura química en polvo (tipo Royal)
  • 140 ml leche
  • 1 cucharada de vinagre
Para la crema de queso

  • 50 g mantequilla sin sal a temperatura ambiente
  • 300 g azúcar glass
  • 125 g crema de queso (tipo Philadelphia)

Precalentamos el horno a 180 ºC.
Ponemos la leche con el vinagre para hacer el buttermilk y reservamos, con 5-10min bastará para que se haga. En una cazuela, ponemos la cerveza al fuego y añadimos la mantequilla, removemos con una cuchara de madera hasta que se funda la mantequilla y quede bien mezclada con la cerveza. Retiramos del fuego y cuando esté templada añadimos el cacao y el azúcar, lo mezclamos con unas varillas hasta que quede todo perfectamente integrado. En un bol aparte mezclamos los huevos, la esencia de vainilla y el buttermilk (que hemos preparado antes), lo batimos a mano con unas varillas y, a continuación, la añadimos a la mezcla anterior de cerveza y chocolate. Tamizamos la harina junto con el bicarbonato y la levadura y la ponemos en el bol de la batidora. Poco a poco iremos añadiendo la mezcla líquida batiendo a velocidad lenta hasta que queden todos los ingredientes incorporados y quede una masa homogénea.
Echamos la masa en un molde previamente enharinado y horneamos unos 45 minutos o hasta que el palillo salga limpio. Lo dejaremos enfriar primero en el molde y luego lo pasaremos a una rejilla para que termine de enfriarse evitando condensaciones.

Para la crema de queso. Batimos la mantequilla con el azúcar hasta que se integren bien y se blanquee la mezcla. Añadimos la crema de queso y batimos a velocidad baja hasta que quede bien incorporada, resultando una crema ligera y suave.

Para decorarla utilicé unos toppers de banderitas de temática de St. Patrick y otro central a modo de medalla que descargué de aquí  y adapté al Happy Lola's B-Day! y una cinta verde.. no conseguí fotografiarla con toda la decoración puesta pero si consigo alguna foto la subiré porque quedó muy bonita.


Esta es la foto que conseguí hacer del corte ya casi cuando no quedaba.. fue un ¡¡éxito absoluto!! y tuve que ser rápida porque voló hacia la cocina, la cumpleañera se lo guardó antes de que desapareciera y así poder disfrutar un poco más de su regalo.. ¡así da gusto hacer las cosas! 

¡Espero que os guste y os animéis a hacerla!

Feliz y dulce semana, besicos!

M.

miércoles, 20 de marzo de 2013

Macarons de chocolate rellenos de chocolate y fresa.

Después de unos días desaparecida un poco del mapa (las Fallas me han absorbido casi por completo, ups!) vuelvo a la carga. Tenía dos recetas pendientes por publicar y estaba con la duda de con cual de ellas empezar pero después de ver que el 20 de marzo se celebra, además del inicio de la primevera, Le Jour du Macaron se han disipado todas las dudas, tenían que ser macarons. 


El día del macaron se celebra el 20 de marzo desde el 2006 por iniciativa del pastelero francés Pierre Hermé, durante este día regalan macarons a cambio de un donativo para una buena causa. Este año lo han destinado a la lucha contra la fibrosis quística y como la sensibilización es una buena forma de colaborar con las iniciativas solidarias esta entrada es mi pequeña aportación.


En esta receta sigo con mi obsesión por las fresas con chocolate, combinación perfecta donde las haya. Todavía no me había atrevido con los macarons de chocolate y había llegado el momento. Para hacerlos seguí la receta de Su de Webos Fritos, lo explica genial y tiene una serie de tutoriales sobre macarons imprescindibles para quien esté empezando a preparar estos pequeños bocados.
Para rellenarlos utilicé crema de chocolate sin lactosa, en mi familia tenemos un pequeño problema con esto y quería que fueran para todos los públicos, y mermelada de fresa y aunque no fueran perfectos  de apariencia estaban riquísisimos!!


Macarons de chocolate rellenos de crema de chocolate
(adaptados de la receta de Webos Fritos)

Para las tapas:
  • 3 claras de huevo (unos 120 g)
  • 40 g  azúcar
  • 25 g cacao en polvo sin azúcar
  • 200 g azúcar glas
  • 110 g almendra molida
Para el relleno de crema de chocolate:
  • 300 g azúcar glas tamizada
  • 100 g margarina a temperatura ambiente
  • 40 g cacao en polvo tamizado
  • 40 ml leche de soja
  • mermelada de fresa (yo usé la que me quedaba casera)
Separamos las claras el día de antes y las dejamos "envejecer" a temperatura ambiente unas 24h. (1) 
Mezclamos bien las almendras con el azúcar glas y el chocolate en polvo, lo repartimos sobre la bandeja del horno, lo horneamos 5 minutos a 150ºC y lo dejamos enfriar, yo lo hice así como dice Su en su receta, solo se hace con los de chocolate. Tamizamos la mezcla (yo lo hago 2 veces) y reservamos.
Batimos las claras y cuando estén prácticamente montadas añadimos el azúcar poco a poco, continuamos batiendo hasta conseguir un merengue brillante y firme, que no se caiga al voltear el bol.
Añadimos la mezcla de almendras, cacao y azúcar al merengue. Con una espátula vamos incorporándola manualmente con movimientos envolventes, fuertes al principio y suaves después, hasta que quede perfectamente incorporado. Debe quedar con textura de magma, que caiga formando una cinta, es decir, no muy espesa pero tampoco líquida. (2)

Rellenamos la manga pastelera con la masa, utilizaremos una boquilla redonda no muy grande para que nos sea más fácil controlarla y hacemos los macarons de unos 3 cm sobre la bandeja del horno que estará preparada con papel vegetal antiadherente, dejando espacio entre ellos, y los dejamos reposar hasta que se forme una costra en la parte superior que no se nos quede pegada al dedo al tocarla, no me atrevo a decir tiempo ya que puede variar entre 30 min o varias horas. (3)
Los ponemos en el horno a 150 ºC unos 10-12 minutos aproximadamente, dependiendo del horno y del tamaño de los macarons, yo estos los tuve 20 minutos, este horno es de los lentos. (4) Los dejamos enfriar en la bandeja y una vez fríos los despegamos con cuidado del papel.

Para el relleno de crema de chocolate, mezclamos el azúcar, la margarina y el cacao en polvo a velocidad media con unas batidora de varillas hasta que quede perfectamente incorporado, en ese momento bajamos la velocidad y añadimos la leche de soja poco a poco, una vez que esté toda la leche incorporada subimos la velocidad y batimos unos 5 minutos, cuanto más se bata más cremoso quedará.

El montaje. Antes de montarlos es muy importante dejarlos reposar unas 24 horas ya que si están muy recientes se pueden pegar un poco a los dientes, aunque esto es casi imposible, es una tentación verlos ahí y no comerlos. Los vamos escogiendo por parejas y vamos poniendo la crema sobre una tapa, con ayuda de una manga, dándole forma de circunferencia dejando un hueco en el centro y con una cucharilla rellenamos el hueco con la mermelada de fresa. Lo cerramos con otra tapa y presionamos con cuidado en los laterales, creo que en algunos me pasé apretando.
 

¡Espero que os guste!

También he leído por ahí que hoy es el día internacional de la felicidad así que hoy con más motivo:
¡Feliz y dulce semana, besicos!

M.

P.D: estoy enlazando esta receta a la fiesta de enlaces del blog Personalización de blogs.


Mis notas sobre los macarons:

(1) Sobre envejecer las claras he leído mucho. Hay quien las deja varios días en la nevera, quien las deja un día a temperatura ambiente, quien las saca varias horas antes o quien las usa directamente. Yo suelo sacarlas el día de antes pero, en este caso, las saqué por la mañana para hacerlos por la tarde. Otras veces las usé directamente y no consigo encontrar una gran diferencia.. quizá la próxima vez lo haga diferente, no lo sé.. creo que todavía no tengo la experiencia suficiente para asegurar qué es mejor.

(2) Otro punto delicado es conseguir la textura óptima de la mezcla. Si se queda muy espesa, nos quedarán macarons con piquitos (y es que quedarán con la forma exacta con la que los pongamos) pero tampoco debemos pasarnos de líquida ya que se desparramaría por la bandeja sin coger forma. Para hacernos una idea, la masa debe quedar de manera que al levantar la espátula caiga formando una cinta no muy gruesa. También podemos probar cogiendo un poco con una cuchara e intentando hacer uno sobre un plato, si al paso de unos segundos queda lisa ya está lista, si no seguiremos removiendo un poco más.

(3) El tiempo de reposo. Esto es lo que más me lleva de cabeza y creo que tras mis pruebas ya puedo formarme una opinión. También he leído de todo acerca de esto: 30 minutos, 1 hora, 2 horas, 3 horas, 4 horas.. y es que esto es muy relativo.. no es lo mismo 30 minutos en Madrid que en Valencia y es que aquí nuestra amiga la humedad relativa juega un papel muy importante. Si no secan bien se agrietarán al cocerse por eso lo mejor es comprobar que la costra de la superficie esté bastante dura y que no se nos quede pegada al dedo. Ojo, cualquier pequeña rotura de esta costra, aunque sea imperceptible se transformará en una grieta al cocer.

(4) El horno. Muy importante que estén bien hechos antes de sacarlos porque si no se bajarán, de ahí la importancia de conocer tu horno.. el mío debe ser flojito porque si los tengo el tiempo que pone en las recetas no terminan de cocerse y al sacarlos se bajan y entonces me toca volverlos a meter (a nadie le gustan los macarons crudos) y ya no vuelven a coger bien la forma.. 

miércoles, 27 de febrero de 2013

Cupcakes de chocolate y fresas.. ¡deliciosos!

Lo prometido es deuda y ya está aquí la receta de los Cupcakes de chocolate y fresa.
Cuando hice la mermelada de fresa ya os conté lo que me gustan las fresas. Me encanta su olor y su color rojo brillante.
Estos pequeños frutos rojos (que dan un toque de alegría a nuestras neveras y nos recuerdan que la primavera está próxima) son además una rica fuente de vitamina C con muy pocas calorías, ¿verdad que son maravillosas?


Por todo esto, y aprovechando que estamos en plena temporada, tenía que incorporarlas a mis recetas y ¿qué mejor forma que con unos deliciosos cupcakes de chocolate y fresa? quizá esté feo que yo lo diga pero creo que el resultado sea el que más me ha gustado de todas las recetas que he hecho hasta ahora.


Para ello eché mano de un tarro de mermelada de fresa casera y la añadí en la crema de cobertura y también en el relleno. Su sabor un pelín ácido encaja a la perfección con el chocolate, una combinación que yo antes negaba y que ahora me vuelve loca (recuerdo lo poco que me apetecía cuando oía a mi primo pedir un helado de fresa y chocolate hace algunos años).

Las protagonistas reales de esta receta eran las fresas y tenían que serlo hasta el final. Por este motivo, para la decoración opté por unas fresas partidas por la mitad y bañadas en chocolate negro.. ¡deliciosas!


Para el bizcocho utilicé la receta para tarta de chocolate del libro Cupcakes from the Primrose Bakery y para la crema de fresa adapté la de buttercream de vainilla del mismo libro sustituyendo la vainilla por mermelada de fresa casera, podéis ver la receta aquí.

Cupcakes de chocolate y fresa, para unos 16 cupcakes
(basada en el libro Cupcakes from the Primrose Bakery)
  • 115 g chocolate negro (70% mínimo de cacao)
  • 85 g mantequilla sin sal a temperatura ambiente
  • 175 g azúcar moreno
  • 2 huevos
  • 185 g harina
  • 3/4 cucharadita de levadura (tipo Royal)
  • 3/4 cucharadita de bicarbonato
  • 1 pizca de sal
  • 250 ml leche semidesnatada a temperatura ambiente
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
Para la crema de fresa
  • 110 g mantequilla sin sal a temperatura ambiente
  • 60 ml leche semidesnatada a temperatura ambiente
  • 2 cucharadas de mermelada de fresa 
  • 500 g azúcar glas, tamizada
Precalentamos el horno a 180 ºC (160 ºC si es con aire)
Troceamos el chocolate y lo derretimos en el microondas o al baño maría, con cuidado no se nos vaya a quemar, y lo dejamos enfriar. Batimos la mantequilla con el azúcar hasta que se consiga una textura cremosa. Aparte batimos las yemas (que habremos separado de las claras previamente) y las añadimos lentamente a la mezcla de mantequilla y azúcar. Cuando esté bien incorporado añadimos el chocolate. Tamizamos el harina con la levadura, el bicarbonato y la sal. Ponemos la leche en una jarra y le añadimos el extracto de vainilla. Añadimos un tercio de la mezcla de harina a la mezcla del chocolate y batimos hasta que se incorpore totalmente, entonces añadimos un tercio de la leche y seguimos batiendo hasta que quede perfectamente incorporado. Volvemos a repetir estos pasos hasta que hayamos incorporado todo el harina y toda la leche. En un bol aparte, montamos las claras a punto de nieve. Cuando estén listas, las añadimos cuidadosamente y con una cuchara metálica a la mezcla. Las mezclaremos con cuidado, con la cuchara metálica y sin batir para que no pierda aire.
Repartimos la mezcla final en los papelitos para magdalenas llenándolos 2/3 y  horneamos unos 20-25 minutos o hasta que el palillo salga limpio. Los dejaremos enfriar unos 5 minutos en el molde y luego los pasaremos a una rejilla para que terminen de enfriarse evitando condensaciones.

Para la crema de fresa. En el bol de la batidora se añade el azúcar glas junto con la mantequilla y la leche. Empezamos batiendo a velocidad baja y cuando esté ya todo mezclado añadimos poco a poco (a cucharaditas pequeñas) la mermelada de fresa y seguimos batiendo a velocidad baja hasta que se incorpore. Tras esto aumentamos la velocidad y batimos a velocidad máxima unos 3 minutos hasta que la crema quede esponjosa. 
Para esta crema no utilicé colorante y por eso me ha quedado este color pálido, que a mi me gusta, pero si lo preferís más fuerte podéis añadir unas gotitas de colorante en gel rosa.

Para rellenarlas con la mermelada de fresa basta con hacer un agujerillo con un descorazonador de manzanas o, en su defecto, con una boquilla del revés.

Y finalmente pondremos las fresas bañadas de chocolate. Para bañarlas, derretimos un poco de chocolate, las mojamos y las dejamos enfriar unos 15 minutos en la nevera.


¡Espero que os guste!


Por último, agradecer a María Marín sus fotos, las fotos de esta entrada las hizo ella (la soborné con un café y un cupcake, jjjj) y ¿a que son geniales? cuánto me queda por aprender!! jeje. Desde aquí la animo a que no deje nunca de hacer fotos, si queréis ver más fotos suyas podéis visitar su Flickr.

Feliz y dulce semana, besicos!

P.D: estoy enlazando esta receta a la fiesta de enlaces del blog Personalización de blogs.

lunes, 18 de febrero de 2013

Tarta de chocolate y galletas. Tarta de cumpleaños.

Ayer tuvimos celebración cumpleañera por partida doble. Desde hace ya varios años las Ms del grupo nos juntamos para celebrar nuestros cumples, ella es dos días mayor que yo pero parecemos de la misma edad, ¿verdad? jjjj Invitamos a nuestros amigos a una comida casera, ella preparó dos cocas riquísimas para el aperitivo (me tienes que pasar la receta de la masa!!) y yo hice un arroz y costra como plato principal y también preparé el postre.


Ya tenía decida la tarta que haría desde hacía tiempo: ¡¡Tarta de chocolate y galletas!! la tradional y la que siempre ha estado presente en todos los cumples hasta que nos ha dado por innovar. 
Hay infinidad de recetas diferentes para hacer esta tarta, tantas casi como gustos: con chocolate a la taza, con chocolate en polvo, con natillas.. y seguro que a todos nos parece que la mejor es la que hacía o hace nuestra madre, por eso desde el principio sabía la que iba a hacer, la que me hacía mi madre, la mejor de todas las que he probado!!

Y para encontrar esta receta no tuve que recurrir a mis libros de repostería ni navegar por la red, la tenía en casa, en el cajón del armario del salón, en la carpeta de recetas donde mi madre guarda las recetas que ha copiado de la carpeta de recetas de su madre, mi abuela, y a la que pienso recurrir en más ocasiones sin duda alguna.


Varias cosas me sorprendieron al releer esta receta, la había hecho hacía tiempo y recuerdo ayudar a mi madre remojando las galletas pero no recordaba muy bien como era. La primera fue descubrir que la crema de chocolate es básicamente lo que ahora llamo buttercream y creemos que importamos de los anglosajones, pues bien, mi abuela, mi madre, mis tías,.. ya la hacían hace tiempo y sin saberlo. Sustituí la mantequilla por margarina (como siempre habíamos hecho en casa) y así la hice apta para intolerantes a la lactosa. La segunda fue al leer una tableta de chocolate que había que rallar pero, según recordaba, mi madre siempre lo había echado en polvo. También que llevaba coco en la crema, mi madre nunca lo puso, a mi el coco no me gustaba nada antes.

Decidí seguir la receta al pie de la letra. Así tuve una crema extracremosa con algunos trocitos de chocolate, al ir rallado no termina de fundirse con la mantequilla, de un sabor delicioso y nada empachoso. Tuve mis dudas porque quedaba un color claro, no era el del chocolate oscuro que estamos acostumbrados a ver y estuve apunto de añadirle un poco de chocolate en polvo pero finalmente no lo hice y me alegro, el resultado me encantó y, por los comentarios, creo que a los invitados también.


Quería decorarla de una manera muy sencilla para que la tarta fuera la protagonista total. Opté por hacer una guirnalda de banderines que le diera un pequeño toque de color y como no tenía mucho tiempo esta vez sí recurrí a la red, si os gustan las letras las podéis descargar aquí
¿Y qué me decís de las servilletas? fueron parte del regalo de cumpleaños (gracias Elena! mi hermana, pinche y catadora oficial), me encantan por su colorido y originalidad, el elefante malabarista cargado con la tarta, los regalos y los globos.. ¿verdad que es preciosa?

Bueno, ya no me enrollo más, voy con la receta.


Tarta de chocolate y galletas (para unas 12 personas)
  • 300 g margarina a temperatura ambiente (se puede sustituir por mantequilla sin sal)
  • 1 tableta chocolate (yo usé de Nestlé Postres)
  • 1 vaso coñac (yo no tenía y usé moscatel, quedó genial)
  • 75 g coco rallado
  • 500g azúcar
  • 2 huevos
  • 4 cucharaditas de café soluble
  • 500 g galletas
Se bate la margarina con 300 g del azúcar molido (yo no tengo donde molerlo así que usé azúcar glas) durante 1/2 hora aproximadamente, el azúcar se mezclará por completo con la margarina y quedará un mezcla muy cremosa, fina y suave. Añadimos el chocolate rallado, el coco, los 2 huevos*, 2 cucharadas de moscatel y batimos hasta que quede todo perfectamente incorporado y reservamos.

Ponemos en una cazuela el resto del azúcar con las 4 cucharaditas de café y vaso y medio de agua y lo llevamos a ebullición. Cuando hierva se retira del fuego y se añade el moscatel restante.

Ahora empezamos a montar la tarta. Vamos bañando las galletas en el almíbar, pero sin pasarnos de tiempo ya que si no se desharán y se creará una pasta extraña pero que tampoco nos queden excesivamente secas, y formamos la primera capa de galletas. La cubrimos con una capa de crema de chocolate. Volvemos a poner otra capa de galletas bañadas en el almíbar y luego otra de chocolate y vamos poniendo capas mientras nos queden ingredientes, a mi me dio para cinco capas de galleta. Cuidado! hay que reservar crema de chocolate suficiente para cubrir la tarta por completo al final y ya la decoramos como nos guste.

¡Espero que os guste!

Feliz y dulce semana,  ¡¡besicos!!


* Los huevos supuestamente van crudos pero por precaución pongo agua a hervir y cuando ya está hirviendo los sumerjo unos 10 segundos, así mato a los bichitos malignos y me quedo más tranquila. Los dejamos enfriar antes de añadirlos a la crema.

martes, 29 de enero de 2013

Para los golosos: Receta Cupcakes de Nocilla.

No recuerdo cuando compré el anterior bote de Nocilla así que cuando el sábado, en el supermercado, lo tuve en mi mano, automáticamente me transporté a aquellos años en que la comprábamos para reponer los vasos que se iban rompiendo.. y es que ¿quién no tiene en su vajilla algún vaso de Nocilla? Nosotras tenemos varios, el penúltimo, el de los Simpsons, jijiji.


La Nocilla, ahora, tiene una gran carga de recuerdos para mi. Aunque en mi casa no hubiese siempre sí la tengo asociada a determinados momentos.. los cumpleaños.. qué hubiese sido de esos cumpleaños con los primos y los amigos del cole sin los sándwiches  de Nocilla: mMmmmmMmmm


O mi supergolosa compi de piso en las meriendas de los primeros años pidiendo: "un sándwich de Nocilla, pero que pese.."


O su canción: "Leche, cacao, avellanas y azúcar.. NO-CI-LLA!" y así todos aprendimos cuáles eran sus ingredientes.


Por eso, tras una mínima duda entre Nocilla o Nutella, la decisión fue fácil: ¡NOCILLA! 


La receta de esta semana sería un homenaje a tantas buenas meriendas y recuerdos que nos ha regalado esta crema de cacao y avellanas envasada en bote de cristal reutilizable.. ¡vivan las 3 R! y para ello adapté la receta del libro de The Humminbird Bakery Cookbook de Cupcakes de avellana y chocolate. 
El resultado: una merienda deliciosa y aunque parezca una bomba, que lo es, no es más que otras aparentemente más ligeras.

Cupcakes de Nocilla, para unas 12 de tamaño normal
  • 100 g harina
  • 20 g cacao en polvo sin azúcar
  • 140 g azúcar
  • 1 1/2 cucharaditas de levadura química en polvo (tipo Royal)
  • 1 pizca de sal
  • 40 g mantequilla sin sal (a temperatura ambiente)
  • 120 ml leche
  • 1 huevo
  • 2 cucharadas de Nocilla

Para el relleno
  • Nocilla (al gusto)

Para la crema de Nocilla
  • 250 g azúcar glas
  • 80 g mantequilla sin sal (a temperatura ambiente)
  • 25 ml leche
  • 80 g  Nocilla
Precalentamos el horno a 180 ºC (160 ºC si es con aire).
Ponemos la harina, cacao, azúcar, levadura, sal y mantequilla y batimos despacio hasta que quede una mezcla arenosa pero homogénea, todo bien mezclado. Vamos añadiendo lentamente la leche, batiendo hasta que todos los ingredientes se mezclen bien. Añadimos el huevo, batimos bien, y, por último, la Nocilla.
Repartimos en los papelitos para magdalenas llenándolos 2/3 y horneamos unos 20-25 min o hasta que al pincharlas con un palillo salga limpio. Al sacarlas del horno, las dejamos enfriar unos minutos en la bandeja y luego las pasamos a una rejilla para que terminen de enfriar.
Una vez frías, hacemos un agujero en el centro, podemos utilizar un descorazonador de manzanas o de alguna boquilla (yo uso la boquilla) y lo rellenamos con Nocilla (esto va en gusto según seas de goloso).

Para la crema de Nocilla, batimos juntos el azúcar y la mantequilla con las varillas a velocidad media hasta que quede bien mezclado. Bajamos la velocidad y añadimos la leche y la Nocilla, una vez mezclado subimos la velocidad al máximo y batimos unos 5 minutos, cuanto más se bata más cremoso quedará.


Decoramos nuestras magdalenas con la crema y, en este caso, con unas avellanas que nos recuerdan uno de los ingredientes de la Nocilla.

¡Espero que os gusten!

Feliz y dulce semana, besicos!

jueves, 3 de enero de 2013

Macarons rellenos de chocolate para un ¡¡FELIZ 2013!!

Brindemos por un ¡¡¡MUY FELIZ 2013!!!

¡Hola! ¿Recuperados ya del fin de año? hoy os traigo la receta del postre que preparé para Nochevieja. Hice unos macarons rellenos de chocolate por eso de que después de la copiosa cena (que más que acabar el año parecía que iba a acabar el mundo de lo que preparamos..) no apetece un postre contundente y los macarons, por su tamaño, son perfectos para esas ocasiones.
  

En esta ocasión me decidí por los tradicionales, sin sabores adicionales, para poder apreciar bien la almendra y es que para mi la almendra es otro sabor de la navidad, presente en multitud de dulces típicos navideños y básica en los "almendraos", mis preferidos sin ninguna duda. Este año los han hecho mi madre  y mi tía bajo la dirección de mi abuela, al año que viene, si puedo.. ¡los haré yo!



En esencia, los almendrados llevan los mismos ingredientes que estos "delicados" pastelitos franceses: almendra, azúcar y huevo. Y cual ha sido mi sorpresa que al buscarlos en este momento para poner alguna referencia resulta que los que yo conozco, y me encantan, son típicos de la Vega Baja y que en el resto de España son totalmente diferentes según zonas. Definitivamente tengo que aprender a hacerlos.


Volviendo a los macarons, en esta ocasión, los rellené de crema de chocolate y con ello hice la primera receta de mis reyes adelantados, The hummingbird bakery cookbook y el resultado me encantó, es una crema extremadamente cremosa, valga la redundancia, o light and fluffy, como dicen ellos en el libro, jejeje, con una textura similar a una mousse.
Y creo que se me fue un poco la mano con el color, la intención no era que quedaran tan fuertes pero bueno, así también tienen su punto.



Macarons rellenos de crema de chocolate

Para las tapas:
  • 3 claras de huevo (unos 120 g)
  • 40 g  azúcar
  • 200 g azúcar glas
  • 110 g almendra molida
Para el relleno de crema de chocolate:
  • 300 g azúcar glas tamizada
  • 100 g mantequilla sin sal a temperatura ambiente
  • 40 g cacao en polvo tamizado
  • 40 ml leche semidesnatada
Separamos las claras el día de antes y las dejamos "envejecer" a temperatura ambiente unas 24h. (1) 
Mezclamos bien las almendras con el azúcar glas, tamizamos la mezcla (yo lo hago 2 veces) y reservamos.
Batimos las claras y cuando empiecen a espumar añadimos el azúcar poco a poco, continuamos batiendo hasta conseguir un merengue brillante y que no se caiga al voltear el bol, no batir en exceso o nos quedará un merengue muy seco.
En este momento dividimos el merengue en dos y le añadimos unas gotas de colorante en gel, uno en verde, otro en rojo. Y removemos con cuidado para que no se baje.
Añadimos la mitad de la mezcla de almendras y azúcar a una de las partes de merengue. Con una espátula vamos incorporándola manualmente con movimientos envolventes, fuertes al principio y suaves después, hasta que quede perfectamente incorporado. Debe quedar con textura de magma o hasta que caiga formando una cinta, es decir, no muy espesa pero tampoco líquida. (2) Repetimos el proceso con la otra mitad.

Rellenamos la manga pastelera con la masa, utilizaremos una boquilla redonda no muy grande para que nos sea más fácil controlarla y hacemos los macarons de unos 3 cm. sobre la bandeja del horno que estará preparada con papel vegetal antiadherente, dejando espacio entre ellos, y los dejamos reposar hasta que se forme una costra en la parte superior que no se nos quede pegada al dedo al tocarla, no me atrevo a decir tiempo. (3)
Los ponemos en el horno a 150 ºC unos 10-12 minutos aproximadamente, dependiendo del horno y del tamaño de los macarons, yo estos los tuve 20 minutos, este horno es de los lentos. (4) Los dejamos enfriar en la bandeja y una vez fríos los despegamos con cuidado del papel.

Para el relleno de crema de chocolate, mezclamos el azúcar, la mantequilla y el cacao en polvo a velocidad media con unas batidora de varillas hasta que quede perfectamente incorporado, en ese momento bajamos la velocidad y añadimos la leche poco a poco, una vez que esté toda la leche incorporada subimos la velocidad y batimos unos 5 minutos, cuanto más se bata más cremoso quedará. Una vez listo lo vamos poniendo sobre una tapa, con ayuda de una manga o cucharilla, y lo cubrimos con otra.

Me despido deseándoos un ¡¡FELIZ Y MUY DULCE 2013!!
Sssssssssmuacks!

P.D.: Solo recordaros que estoy participando en los Premios 20blogs del diario 20minutos y que podéis votarme aquí http://lablogoteca.20minutos.es/las-piruletas-son-rojas-34013/0/ si os apetece. También tenéis el enlace en la parte de arriba a la derecha en el blog. Sé que no tengo posibilidades pero me hace ilusión ver que tengo votos, jeje. Gracias ;)


Mis notas sobre los macarons:

(1) Sobre envejecer las claras he leído mucho. Hay quien las deja varios días en la nevera, quien las deja un día a temperatura ambiente, quien las saca varias horas antes o quien las usa directamente. Yo, en este caso, las saqué el día de antes pero en alguna ocasión anterior también lo había hecho y en otras las usé directamente y no consigo encontrar una gran diferencia.. quizá la próxima vez lo haga diferente, no lo sé.. creo que todavía no tengo la experiencia suficiente para asegurar qué es mejor.

(2) Otro punto delicado es conseguir la textura óptima de la mezcla. Si se queda muy espesa, nos quedarán macarons con piquitos (y es que quedarán con la forma exacta con la que los pongamos) pero tampoco debemos pasarnos de líquida ya que se desparramaría por la bandeja sin coger forma. Para hacernos una idea, la masa debe quedar de manera que al levantar la espátula caiga formando una cinta no muy gruesa. También podemos probar cogiendo un poco con una cuchara e intentando hacer uno sobre un plato, si al paso de unos segundos queda lisa ya está lista, si no seguiremos removiendo un poco más.

(3) El tiempo de reposo. Esto es lo que más me lleva de cabeza y creo que tras mis pruebas ya puedo formarme una opinión. También he leído de todo acerca de esto: 30 minutos, 1 hora, 2 horas, 3 horas, 4 horas.. y es que esto es muy relativo.. no es lo mismo 30 minutos en Madrid que en Valencia y es que aquí nuestra amiga la humedad relativa juega un papel muy importante. Esta última vez los dejé reposando toda la noche, lloviendo como estaba teníamos el 100% de humedad, igual con menos horas hubiera sido suficiente pero ya no me fío. Si no secan bien se agrietarán al cocerse por eso lo mejor es comprobar que la costra de la superficie esté bastante dura y que no se nos quede pegada al dedo. Ojo, cualquier pequeña rotura de esta costra, aunque sea imperceptible se transformará en una grieta al cocer.

(4) El horno, esta es otra. Muy importante que estén bien hechos antes de sacarlos porque si no se bajarán, de ahí la importancia de conocer tu horno.. el mío debe ser flojito porque si los tengo el tiempo que pone en las recetas no terminan de cocerse y al sacarlos se bajan y los vuelvo a meter (a nadie le gustan los macarons crudos) y ya no vuelven a coger bien la forma.. 
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